LA POLÍTICAS CULTURALES EN ESPAÑA.

 

Comenzaremos por una breve definición de que son las políticas culturales. Se trata de unas prácticas arraigadas y vinculadas con el mundo del arte desde la antigüedad mediante el mecenazgo y patrocinio a los diversos artistas para proteger o fomentar sus obras. De algún modo se trata, así como se hace con la educación o la sanidad de regular el funcionamiento de las distintas instituciones relacionadas, en este caso con la cultura. La política cultural a sufrido una acelerada evolución desde 1977. Actualmente las políticas culturales españolas se basan en la combinación de la financiación del Estado junto con, cada vez más frecuentemente, la del sector privado y la propia ciudadanía, como voluntarios en los proyectos culturales.

Somos testigos principalmente de esta evolución sobretodo en las comunidades autónomas, donde podemos diferenciar tres fases por las que han pasado las citadas políticas culturales: en primer lugar, hasta el 1988, cuando tuvo lugar la creación de las diversas estructuras de gestión y planificación cultural; la segunda hasta 1992, conocida esta etapa como el “síndrome del 92” donde el auge económico que experimentó el país propició que aumentara la demanda de productos culturales y, por tanto, se aumentase la inversión en equipamientos y programación; la tercera fase finalmente, que llega hasta la actualidad se ha visto influenciada por la recesión, lo cual a supuesto una importante disminución de proyectos, y por tanto ha sido una fase mucho más crítica para el desarrollo de estas políticas.

 

En la actualidad, y ante la situación económica en que se encuentra el país, la principal prioridad de Estado es la protección, conservación y difusión del patrimonio, por tratarse este de uno de los principales reclamos turísticos del país, cuando es este el sector a “explotar”. En segundo lugar, las políticas culturales españolas están dirigidas al fomento de la creación cultural como nuevo patrimonio en formación,siguiendo el mismo objetivo que la conservación y difusión del patrimonio que comentábamos con anterioridad.

 

De entre las diversas políticas culturales contempladas por el Consejo de Europa, podemos destacar por el ejemplo la promoción de la identidad nacional dentro de las políticas culutrales. Esta promoción no aparece como objetivo explícito del gobierno central, aunque si se encuentra relacionada con la proyección exterior de la política educativa y cultural del país. Sin embargo, si que se está promocionando las identidades propias de las distintas regiones, lo cual se convierte en un elemento articulador de las políticas culturales a nivel autonómico.

 

Con esto concluimos en que, si bien las políticas culturales vienen dictadas por el gobierno centras, la descentralización que se ha llevado a cabo en España desde mediados de la década de los 90 hasta nuestros días ha desembocado en ese sistema en el que ciertas comunidades en concreto las que tiene rasgos culturales bien diferenciados, como la lengua propia, tengan cierta libertad a la hora de poner en práctica estas políticas.

 

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